La Casa de Santiago de Cuba Imprimir
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
Escrito por Ania beatriz Morales Zamora   
Jueves, 09 de Julio de 2015 14:32

casa_tradiciones3

Por: Carmen Amaya Sierra García

Llegué a la casa y un recuerdo invadió mi mente, siendo una niña, de manos con mi padre había ido a ese lugar tan peculiar, que quince años después, visitaría en mis funciones como periodista. No es una casa común, se respira un aire de antaño, cargado de magia, de calor humano. A ella siempre retornan- si es que alguna vez se fueron- los espíritus de Pedro Arrate, Joel James, René Urquijo y otros para quienes “su casa” fue siempre un espacio de afecto y de enriquecimiento espiritual y cultural.

 

casa_tradiciones

Desde la popular barriada del Tivolí, en una de sus calles, Rabí, se erige la Casa de las Tradiciones. Luego de un proceso de reparación, se realizó su reapertura en el marco del Taller de Oralidad auspiciado por el Centro Provincial de Casas de Culturas y la Casa del Caribe, como parte de la Fiesta del Fuego.

Narradores de Colombia, España y Cuba demostraron una vez más que la narrativa oral es una de las formas principales de transmitir nuestra cultura popular y que es también una manifestación del arte. Luis Fernando Aguilar, más conocido como el “Catire Encantacuentos”, fue uno de los protagonistas del encuentro, quien aseguró sentirse muy bien en Santiago de Cuba, “desde hace un tiempo quería participar en el Festival, trataba de contactar con personas de aquí, hasta que finalmente lo logré”.

casa_tradiciones2

No se concibe a la Casa de las Tradiciones, sin los acordes de una guitarra, sin el ritmo de un buen son y de un estremecedor bolero, es por ello que JJ Son tuvo a su cargo la tarea de amenizar la velada; matizada también por los bailes de abuelas, miembros de la Casa de Cultura, por el dúo de bailarines de Tropicana Santiago así como cuentos y caricaturas, que le otorgaron las necesarias pinceladas de humor al evento.

La Casa de las Tradiciones se reinauguró, y con ella vuelve un espacio de encuentros, de trova y buena música; un sitio para compartir, sentirse a gusto. Mantiene su sello distintivo, casi no se perciben atisbos de modernidad, persiste su esencia. Son nuestras tradiciones reflejadas en cada canción, en cada cuento, en cada rincón de este lugar, es eso, es la casa de Santiago.