El Primer Grito De Libertad O Muerte

Por Santiago Romero Chang

Un campanazo al alma nacional tuvo lugar en el ingenio "La Demajagua" el 10 de octubre de 1868, en los predios del Oriente cubano.

El hecho lo encabezó un poeta, maestro, políglota, hacendado, ajedrecista y también músico, sobre todo, patriota cubano por excelencia: Carlos Manauel de Céspedes y del Castillo.

"Hasta ahora, hemos visto inconmobible el poder de España, porque siempre nos hemos visto de rodillas. !Es hora de ponerse en pie!".

Así dijo en aquella memorable fecha el gran liberador.

Entonces, los esclavos y señores se echaron al campo cubano para lograr una isla libre al precio de la vida si era necesario, pero, todo se había precipitado.

La fecha se fijó inicialmente por los grupos conspiradores de Manzanillo para el 14 de octubre, en "El Rosario". El día 7 la delación era efectiva.

Hubiera acabado con Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Perucho Figueredo, Maceo Osorio y otros patriotas, pero el telegrama que llevó la orden se recibió por el sobrino de Céspedes.

Enterado éste se adelantó la fecha y desde el día 9 un grupo de conspiradores se reunieron en "La Demajagua".

Céspedes leyó la primera proclama de independencia y comenzó la lucha por Cuba Libre. A él se unieron muchos orientales, sobre todo, mazones y esclavos de las haciendas vecinas.

Hoy, el 10 de octubre es el eje histórico nacional que abandera el camino de la independencia.