Guillén como la primavera, siempre en flor

Por Reynaldo Cedeño Pineda

Nadie le daría por decreto el título de Poeta Nacional, sino su propia obra y sus protagonistas: negros y blancos, todo mezclado.

Camagüeyano, cubano y universal tocó con estrella creadora el soneto, el romance y la epístola, también el poema satírico, la décima , el versolibrismo y la memoria.

Desde "Motivos de Son" en 1930 hasta "Páginas Vueltas", Guillén se revela como síntesis del alma de la isla y a su poesía se le ve la música desde la primera palabra.

Su excelencia artística se unió a su responsabilidad de la Asociación Nacional de Artistas y Escritores que tantos años encabezara, Girón, el Che, las transformaciones revolucionarias, el amor y la poesía social, todo cabía en su pluma.

El cosmonauta sigue su pauta… Federico y Facundo, los dos se abrazan, Sapito y Sapón se van por el río, mientras Guevara pasa "con su traje descolorido de campaña". Ana muere de un sonetazo y Jesús… he aquí el azúcar ya sin lágrimas.

La mañana se anuncia con un trino: Guillén como si fuera la primavera siempre en flor.

10 de Julio del 2002, Centenario de un grande: Nicolás Guillén