tomado de
www.sierramestra.cu
Con fuerza propia, “Añoranza
por la conga”, interpretada por Sur Caribe, se ha impuesto en
el ámbito nacional. Y cuando un tema musical acapara la atención
general, sin mediar edades ni gustos especiales, entonces se está
ante un fenómeno que trasciende lo cotidiano, lo habitual.
Inobjetablemente,
Ricardo Leyva y su tropa apostaron a la novedad de mezclar, pero no
con el sentido tan trillado de “la fusión”, que tantas
veces no resulta ni una cosa ni otra, y deja a sus “creadores”
en un laberinto, apenas sin encontrarse a ellos mismos. El de la “conga
sinfónica” del grupo santiaguero no es el caso.
Esta vez nos encontramos
ante un tema musical complejo pero bien estructurado, coherente, con
un mensaje claro, fácil de captar y con el imán indispensable
de los éxitos.
Quien escucha el
número, desde el primero hasta el último compás,
se ve arrastrado por la magia exclusiva de la conga, que junto con pies
y cintura hace vibrar los sentidos. Para decirlo con más claridad,
la conga santiaguera subió un peldaño adicional en la
cima que ya ocupa, y esta vez lo hace de la mano de Sur Caribe y Los
Hoyos, otro grupo emblemático en Cuba.
“Añoranza...”
llega en un momento especial, cuando reguetón, hip hop y familia
se enseñorean en el dial y en la pantalla chica. El número
demuestra que cuando se toca bien una conga, no hay pie ni cintura inmutables,
y Leyva, Sur Caribe, Los Hoyos y el equipo de respaldo exponen, con
letra y ritmo, el verdadero camino hacia la cubanía.
Mezclar la santiaguerísima
conga con el sonido actual de los conjuntos musicales y una sección
de cuerdas y metales al estilo del mejor concierto sinfónico,
solo es posible si con maestría se combinan sabiduría
y corazón, dos ingredientes innatos en quienes materializaron
el tema.
Los creadores del
video optaron por mostrar un trabajo fílmico equilibrado, hecho
con gusto, lejos de esa superabundancia de cortes y efectos que casi
aturden al televidente. Y quizás ese fue su pecado, y el costo
pagado en el muy promocionado concurso Lucas.
Pero como el público
es sabio, y está a la par del jurado más exigente y conocedor,
ahí está la conga “sinfónica” de Sur
Caribe, Los Hoyos, y jóvenes instrumentistas, instalada cómodamente
en la preferencia general.
Para beneplácito
de Sur Caribe y sus acompañantes, la conga más popular
del momento se escuchó este Fin de Año e inicio de 2006,
con profusión en casi todas las áreas bailables de la
ciudad, mucho más en los hogares de buena parte de Cuba, porque
aunque el número no recibió premio en el “Lucas”
2005, se ganó otro muy apreciado: el favor del respetable.